agosto, 2009

Cuando me vaya para siempre

Miércoles, agosto 26th, 2009

Cuando me vaya para siempre entierra
con mis despojos tu pasión ferviente;
a mi recuerdo tu memoria cierra;
es ley común que a quien cubrió la tierra
el olvido lo cubra eternamente.

A nueva vida de pasión despierta
y se dichosa; si un amor perdiste,
otro cariño tocará tu puerta…..
¿por que impedir que la esperanza muerta
resurja ufana para bien del triste?

Ya ves….. Todo renace…; Hasta la pálida
tarde revive en la mañana hermosa;
vuelven las hojas a la rama escuálida,
y la cripta que forma la crisálida,
es cuna de pintada mariposa.

Tornan las flores al jardín ufano
que arropo con sus nieves el invierno;
hasta el polo disfruta del verano…
¿por que no mas el corazón humano
ha de sufrir el desencanto eterno?

Ama de nuevo y se feliz. Sofoca
hasta el perfume de mi amor, si existe;
¡solo te pido que no borres, loca,
al sellar otros labios con tu boca,
la huella de aquel beso que me diste!

Amado Nervo

Coplas

Miércoles, agosto 26th, 2009

Todo adquiere en mi boca
un sabor persistente de lágrimas;
el manjar cotidiano, la trova
y hasta la plegaria.

Yo no tengo otro oficio
después del callado de amarte,
que este oficio de lágrimas, duro,
que tú me dejaste.

¡Ojos apretados
de calientes lágrimas!,
¡boca atribulada y convulsa,
en que todo se me hace plegaria!

¡Tengo una vergüenza
de vivir de este modo cobarde!
¡Ni voy en tu busca
ni consigo tampoco olvidarte!

Un remordimiento me sangra
de mirar un cielo
que no ven tus ojos,
¡de palpar las rosas
que sustenta la cal de tus huesos!

¡Carne de miseria,
gajo vergonzante, muerto de fatiga,
que no baja a dormir a tu lado,
que se aprieta, trélmulo,
al impuro pezón de la Vida!

Gabriela Mistral

Balada

Martes, agosto 25th, 2009

Él pasó con otra;
yo le vi pasar.
Siempre dulce el viento
y el camino en paz.
¡Y estos ojos míseros
le vieron pasar!

Él va amando a otra
por la tierra en flor.
Ha abierto el espino;
pasa una canción.
¡Y él va amando a otra
por la tierra en flor!

El besó a la otra
a orillas del mar;
resbaló en las olas
la luna de azahar.
¡Y no untó mi sangre
la extensión del mar!

El irá con otra
por la eternidad.
Habrá cielos dulces.
(Dios quiera callar.)
¡Y él irá con otra
por la eternidad!

Gabriela Mistral

Un Sol

Martes, agosto 25th, 2009

MI CORAZON es como un dios sin lengua,
Mudo se está a la espera del milagro,
He amado mucho, todo amor fue magro,
Que todo amor lo conocí con mengua.

He amado hasta llorar, hasta morirme.
Amé hasta odiar, amé hasta la locura,
Pero yo espero algún amor natura
Capaz de renovarme y redimirme.

Amor que fructifique mi desierto
Y me haga brotar ramas sensitivas,
Soy una selva de raíces vivas,
Sólo el follaje suele estarse muerto.

¿En dónde está quien mi deseo alienta?
¿Me empobreció a sus ojos el ramaje?
Vulgar estorbo, pálido follaje
Distinto al tronco fiel que lo alimenta.

¿En dónde está el espíritu sombrío
De cuya opacidad brote la llama?
Ah, si mis mundos con su amor inflama
Yo seré incontenible como un río.

¿En dónde está el que con su amor me envuelva?
Ha de traer su gran verdad sabida…
Hielo y más hielo recogí en la vida:
Yo necesito un sol que me disuelva.

Juana de Ibarbourou

Implacable

Lunes, agosto 24th, 2009

Y te di el olor
De todas mis dalias y nardos en flor.
Y te di el tesoro
De las hondas minas de mis sueños de oro.
; Y te di la miel,
Del panal moreno que finge mi piel.
¡Y todo te di!
Y como una fuente generosa y viva para tu alma fui.
Y tú, dios de piedra
Entre cuyas manos ni la yedra medra;
Y tú, dios de hierro
Ante cuyas plantas velé como un perro,
Desdeñaste el oro, la miel y el olor.
¡Y ahora retornas, mendigo de amor.
A buscar las dalias, a implorar el oro,
A pedir de nuevo todo aquel tesoro!
Oye, pordiosero:
Ahora que tú quieres es que yo no quiero.
Si el rosal florece,
Es ya para otro que en capullos crece.
Vete, dios de piedra,
Sin fuentes, sin dalias, sin mieles, sin yedra.
Igual que una estatua,
A quien Dios bajara del plinto, por fatua.
¡Vete, dios de hierro,
Que junto a otras plantas se ha tendido el perro!

Juana de Ibarbourou

Adiós

Lunes, agosto 24th, 2009

Después de que el destino
me ha hundido en las congojas
del árbol que se muere
crujiendo de dolor,
truncando una por una
las flores y las hojas
que al beso de los cielos
brotaron de mi amor.

Después de que mis ramas
se han roto bajo el peso
de tanta y tanta nieve
cayendo sin cesar,
y que mi ardiente savia
se ha helado con el beso
que el ángel del invierno
me dió al atravesar.

Después… es necesario
que tu tambien te alejes
en pos de otras florestas
y de otro cielo en pos;
que te alces de tu nido,
que te alces y me dejes
sin escuchar mis ruegos
y sin decirme adiós.

Yo estaba solo y triste
cuando la noche te hizo
plegar las blancas alas
para acogerte a mi,
entonces mi ramaje
doliente y enfermizo
brotó sus flores todas
tan solo para ti.

En ellas te hice el nido
risueño en que dormías
de amor y de ventura
temblando en su vaivén,
y en él te hallaban siempre
las noches y los días
feliz con mi cariño
y amándote también…

¡Ah! nunca en mis delirios
creí que fuera eterno
el sol de aquellas horas
de encanto y frenesí;
pero jamás tampoco
que el soplo del invierno
llegara entre tus cantos,
y hallándote tu aquí…

Es fuerza que te alejes…
rompiéndome en astillas;
ya siento entre mis ramas
crujir el huracán,
y heladas y temblando
mis hojas amarillas
se arrancan y vacilan
y vuelan y se van…

Adiós, paloma blanca
que huyendo de la nieve
; te vas a otras regiones
y dejas tu árbol fiel;
mañana que termine
mi vida oscura y breve
ya solo tus recuerdos
palpitarán sobre el.

Es fuerza que te alejes
del cántico y del nido
tu sabes bien la historia
paloma que te vas…
El nido es el recuerdo
y el cántico el olvido,
el árbol es el siempre
y el ave es el jamás.

Adiós mientras que puedes
oír bajo este cielo
el último ¡ay! del himno
cantado por los dos…
Te vas y ya levantas
el ímpetu y el vuelo,
te vas y ya me dejas,
¡paloma, adiós, adiós!

Miguel Acuña

La ausencia del olvido

Domingo, agosto 23rd, 2009

Iba llorando la Ausencia
Con el semblante abatido
Cuando se encontró en presencia
Del Olvido,
Que al ver su faz marchitada,
Le dijo con voz turbada:
Sin colores,
-”Ya no llores niña bella,
ya no llores.

Que si tu contraria estrella
Te oprime incansable y ruda
Yo te prometo mi ayuda
Contra tu mal y contra ella”.
Oyó la Ausencia llorando
La propuesta cariñosa,
Y los ojos enjugando
Ruborosa,
-”Admito desde el momento
buen anciano”.
Le dijo con dulce acento.
“admito lo que me ofreces
y que en vano
he buscado tantas veces,
yo que triste y sin ventura,
la copa de la amargura
he apurado hasta las heces”
Desde entonces, Lola bella,
Cariñosa y anhelante
Vive el Olvido con ella,
Siempre amante;
Y la Ausencia ya ni gime,
Ni doliente
Recuerda el mal que la oprime;
Que un amor ha concebido
Tan ardiente
Por el anciano querido,
Que si sus penas resiste,
Suspira y llora muy triste
Cuando la deja el Olvido.

Miguel Acuña

Este amor que se me va…

Domingo, agosto 23rd, 2009

Este amor que se me va, que se me pierde,
Esta oscura certeza de vacío:
Mi corazón, mi corazón ya es mío
Sin nada que le implore ni recuerde.
De pronto vuelve a ser un fruto verde
Sin madurez, ni aroma en el rocío.:
Ay del que quiere apresurar su estío,
Ay de aquél que lo besa o que lo muerde.
Yo sé que algo persiste, todavía.
Pero no existen ya ni la alegría
Ni la embriaguez radiante ni la lumbre
Ardiendo en la mirada y en los labios.
Ni exaltación, ni búsqueda ni agravios:
Apenas una cálida costumbre.

Julia Prilutzky Farny

No, ya lo se

Sábado, agosto 22nd, 2009

No, ya lo se – quizá lo supe siempre-:
este dolor no es nuevo
y sé cómo este amor que es nuestro amor
tampoco fue el primero.
Yo conozco el terror de aquel espacio
definitivo, pleno,
que separa la sangre del rescoldo, la imagen del espejo.
Yo se cómo se engarfia. despiadado, el dolor cuando es cierto,
cómo se ciñe densamente el aire
alrededor del cuello,
cómo duelen los ojos y las manos
y ya no existen párpados ni dedos,
cómo lastiman todas las palabras,
las miradas, los gestos
y cómo van cubriendo las ciudades
banderines de fuego.

Ah, las grandes palabras, las palabras,
para ocultar el miedo,
para llenar los días y las noches
de sonidos sin eco
pero también para vestir de niebla
un vacío de sueños.
No hemos mentido. Sé que no has mentido.
Ahora que estoy lejos y estás lejos
- tal vez a pocos pasos, es lo mismo -
puedo mirarte y puedo
vernos por vez primera, simplemente
como somos. Cómo éramos.
No hemos mentido entonces:
ahora, no engañemos.
Todo fue claro
y – de alguna manera – verdadero.
Sí, nos hemos querido.
Si la noche no oculta, el alba menos
y en el amanecer se dice aquello
que el mediodía cubre de silencio.
Era un amor distinto? Lo dijimos,
pero no era el amor. Y lo sabemos.
Te pienso sin rencor, y con ternura;
con un mínimo esfuerzo
puedo evocar nuestra pequeña historia,
las manos en las sienes,
tu cabeza en mi pecho.
Ah, de alguna manera me has querido.
Tal vez me admires hoy, un poco menos.

Julia Prilutzky Farny

La Renuncia

Sábado, agosto 22nd, 2009

He renunciado a ti. No era posible
Fueron vapores de la fantasía;
son ficciones que a veces dan a lo inaccesible
una proximidad de lejanía.

Yo me quedé mirando cómo el río se iba
poniendo encinta de la estrella …
hundí mis manos locas hacia ella
y supe que la estrella estaba arriba…

He renunciado a tí, serenamente,
como renuncia a Dios el delincuente;
he renunciado a tí como el mendigo
que no se deja ver del viejo amigo;

Como el que ve partir grandes navíos
como rumbo hacia imposibles y ansiados continentes;
como el perro que apaga sus amorosos brios
cuando hay un perro grande que le enseña los dientes;

Como el marino que renuncia al puerto
y el buque errante que renuncia al faro
y como el ciego junto al libro abierto
y el niño pobre ante el juguete caro.

He renunciado a tí, como renuncia el loco a la palabra que su boca pronuncia;
como esos granujillas otoñales,
con los ojos estáticos y las manos vacias,
que empañan su renuncia, soplando los cristales en los escaparates de las confiterias…

He renunciado a ti, y a cada instante
renunciamos un poco de lo que antes quisimos
y al final, !cuantas veces el anhelo menguante
pide un pedazo de lo que antes fuimos!

Yo voy hacia mi propio nivel. Ya estoy tranquilo.
Cuando renuncie a todo, seré mi propio dueño;
desbaratando encajes regresaré hasta el hilo.
La renuncia es el viaje de regreso del sueño…

Andrés Eloy Blanco