Quisiera saber tu nombre,
ese nombre melodioso,
mágico, maravilloso,
que ocultas celosamente;
para mí no es suficiente
conocer sólo tu nick.
Si no quieres que otros ojos
lo lleguen a conocer,
tú ya conoces la forma
para hacérmelo saber
por un medio más discreto
y así, mantener secreto
tu misterio de mujer.
Quisiera saber tu nombre,
esa es toda mi ilusión;
no creo pedir demasiado
(ya conozco tu apellido
y tu precioso corazón)
con tu nombre estoy servido
y te estaré agradecido,
cuenta con mi discreción.
Eduardo Ritter Bonilla.