La dama de las medias negras

Hace ya mucho tiempo me dijo esa mujer
mientras le confesaba mi cariño:
“Yo gustosa te daría mi querer…
pero eres solo un niño!
y lo que quieres darme no es amor,
aunque jures por Dios quererme tanto…!
Invitarte a mi lecho me causaría dolor
y amargo llanto…”

Y se abrieron sus labios, que buscaban los míos,
y me dijo:-Estás loco, pero yo así te quiero!
aunque mañana llore mi corazón de frío,
porque yo soy septiembre,
y tú el mes de febrero…!-

Hipnotizado admiraba su belleza…!
Sus medias negras, su cara maquillada!
Y al besarme, sentí mucha tristeza
en su dulce mirada…!

Tomado de su mano caminé
hasta el rincón divino de su nido,
donde hasta de mi nombre me olvidé…
Pero yo, de su nombre no me olvido!

Hoy la miré de nuevo, 30 Eneros después…!
Me dio mucha tristeza su carita arrugada…!
La vereda que tanto caminaron mis pies,
con mil rosas marchitas hoy estaba alfombrada…!

Hoy la miré en la iglesia, comulgando,
las cuentas de un rosario sus dedos recorrían…
Mientras mi mente estaba recordando…
Cuando por esas manos mi cuerpo se moría…

Leonardo Huerta

Leave a Reply