Nunca

Nunca habia tenido tantas razones
para volver a tus abismos
nunca faltaron los motivos
para que una noche igual a esta
se abriera en mis manos
como se abren los labios
en un ultimo beso,
igual a esta
que muere sin detenerse
sobre el mismo filo de la muerte.
nunca rocé el miedo
de volverme a perder
en tus causalidades,
nunca,
y sin embargo,
naufragamos.

Marcela Pabon

Leave a Reply